Como enviar archivos a Imprenta

Tips para enviar los archivos imprenta
1 – Trabajos convertidos a curvas (Para Corel Draw o Ilustrator).
Tanto para Corel Draw como para Ilustrator, es conveniente que las tipografías
sean convertidas a curvas. Ello ayuda para que las letras empleadas no sean modificadas.

Es importante controlar cuando se convierte el texto, y ver que ningún nodo quede abierto
o que se rompa la letra, o que se combinen los trazos como suelen ocurrir con algunas
cursivas como la Brush Scrip, por ejemplo. En el caso que no se pudiere convertir el
texto en curvas, como ocurre en algunas versiones de Corel Draw, sobre todo cuando
se ha empleado una caja de texto en vez de texto artístico. En ese caso enviar  todos
los archivos de fuentes o tipografías usados junto con el archivo de Corel Draw.

Para convertir un texto en curvas en Corel Draw, primero debe seleccionar el texto
y con el texto seleccionado ir a Organizar, convertir a curvas:

2 – Guardar Tipografías o Fuentes
En Primer lugar deberás hacer doble click sobre el icono de una fuente True Type verás
esta pantalla con el nombre de quien la hizo y el juego de carácteres que la componen.
Si esta fuente carece de minúsculas, de acentos, eñes y números, lo mas probable es que
haya sido bajada de internet o su origen sea dudoso, es recomendable no utilizarla,
ya que a veces suele romper otras letras, o incluso dañarse con mayor facilidad.
Intente no usar “fuentes de pantalla” o “sólo de sistema”. No use las fuentes del sistema
que se muestran sólo con el icono rojo. Como se dijo anteriormente, cuando un documento
tiene textos, debe enviarle al impresor una copia de los archivos de las fuentes que
utilice en el documento. Aunque se trate de fuentes que crea muy corrientes.
Si no las tiene, el impresor no podrá reproducir los textos. Si la versión de la
fuente no es exactamente la misma, hay variaciones, el texto se redistribuirá
y el documento saldrá mal.

3 – Las imágenes o Fotografías
Las imágenes que van a ser impresas deben ir ‘tal cual’ van a ser impresas.
Eso quiere decir que se van a imprimir al tamaño real. Las imágenes CMYK
(cian, magenta, amarillo y Negro) en caso de un trabajo de 4 colores,
NUNCA enviar un RGB.
Si se pueden enviar en Escala de Grises en casos de que el
color a imprimir sea el negro.
Intente no girar o invertir las imágenes fuera de Photoshop, o sea en Corel
Draw, Ilustator, QuarkXPress o Pager Maker. Siempre es conveniente hacerlo
en Photoshop. Lo mismo se aplica a cualquier deformación, inversión o
similares. Si no lo haces, sobrecargarás la memoria del RIP al imprimir y puede
que haya errores de trabajo.
Esas imágenes colocadas dentro de otro archivo, deben ir colocadas al 100%
de su tamaño. Ni más grandes ni más pequeñas. Si necesitas que vayan más
grandes, amplíalas en Photoshop. Si las necesitas más pequeñas, lo mismo.
La resolución óptima de un proceso de impresión de trama PostScript es la
lineatura multiplicada por 1,41 (redondea a 1,5 si quieres) o por 2 (sólo en el
caso de que sea una fotografía muy nítida y con muchos detalles ‘finos)’. Eso
quiere decir que si la lineatura es 150 lpp (líneas por pulgadas), las imágenes
deben ser 300 ppp (Puntos por pulgadas) al 100% de su tamaño final.
No debe situar imágenes dentro de cajas de las que sobre casi todo. Para ir
bocetando, vale. Pero el trabajo final debe llevar las imágenes recortadas al
tamaño necesario.
No usar formatos de imagen indebidos. Los formatos estándar para artes gráficas
son EPS y TIFF, indistíntamente., aunque en algunos casos conviene más
TIFF y en otros, EPS.
Formatos indebidos son: JPG, GIF, Targa, BMP, PNG, PCX, DOC, XLS, PPT
(Word, Excel y PowerPoint NO son una imagen, son programas empleados
para trabajos de oficinas) y, salvo aquellos formatos admitidos expresamente,
cualquier formato nativo de un programa (CorelDraw, Illustrator, PageMaker.
Photoshop, QuarkXPress…). Si el impresor admitiera el envío de ficheros
nativos debes aclarar qué versiones admite (puede que admita Puede que
admita Illustrator 10 pero no el 11).
4- Advertencias sobre la compresión.
Los archivos pueden ir comprimidos con una compresión “estándar” que no
produzca pérdidas. Si para comprimir, se pierden datos esa compresión es
con pérdidas. Si no se pierden datos, es una compresión sin pérdidas. La
compresión LZW es ‘sin pérdidas’. JPEG produce pérdidas. Una imagen con
compresión JPEG ‘podría’ ser válida sólo si se cumplen estas condiciones:
• Que la compresión jpeg no haya sido excesiva y no se hayan
producido defectos de compresión apreciables al ojo. Este es el principal
problema de las imágenes jpeg con diferencia.
• Que la imagen no deba pasar después por un proceso posterior que
pueda hacer que vuelva a ser recomprimida como jpeg (lo que haría aparecer
los defectos antes mencionados).
• Que la imagen no deba ser ampliada o modificada en ningún sentido.
• Que la imagen deba ‘pesar’ poco (porque se vaya a enviar por e-mail o
porque haya muchas imágenes).
• En definitiva, que tengamos realmente un buen motivo para que se a
jpeg.
Dadas esas condiciones, y si el impresor no lo rechaza de plano, jpeg es un
formato válido.
5 – Cuidado con las conversiones a CMYK
Es necesario saber hacia qué CMYK se debe convertir. Si se va a imprimir,
por ejemplo, en papel estucado para huecograbado, convertir a un CMYK
destinado papel prensa es un desastre. Las imágenes saldrán planas y faltas
de detalle.
De esa forma transformamos los valores RGB a CMYK ajustándonos lo más
posible a las condiciones de impresión reales. Si fuera necesario hacer
algunos últimos ajustes (siempre leves), es el momento de hacerlos y enfocar
la imagen lo necesario para dejarla terminada.
Pero, como la vida no es perfecta, cuando no se sabe y es obligatorio
entregar CMYK, se puede hacer una conversión hacia un CMYK genérico
similar. Es decir, asumimos que tipos similares de impresión requieren
condiciones similares de CMYK y tiramos para delante. Por eso, no se debe
convertir nunca hacia ‘cualquier’ CMYK que se nos ocurra porque ‘queda
mejor’.
Si el envía en RGB nosotros ajustamos las imágenes en RGB
previsualizando con un perfil CMYK estándar adecuado (y el monitor bien
calibrado, por supuesto).
6 – Haz las siluetas correctamente
No hagas trazados basados en la varita mágica. No debes haber borrado
simplemente el fondo. La forma “clásica” de hacer siluetas es hacer trazados
de recorte con la herramienta pluma y guardarlos como EPS o como TIF.
También puedes trabajar con transparencias y canales alfa (aunque eso te
puede causar problemas en algunos programas).
Los trazados deben ser ajustados pero lo más simples posibles (con pocos
nodos). Para imprenta debes observar un valor de curvatura de 8 a 10 píxeles
como máximo.
7 – Los colores
La reproducción del color “deseado por el cliente” es, junto con la de las
imágenes, el asunto que más problemas ocasiona en las artes gráficas y el
diseño.
Partiendo de que no es posible reproducir lo irreproducible y de que el
diseñador debe conocer las limitaciones de su medio, hay una serie de
puntos que debes saber y seguir para evitarte problemas innecesarios con los
colores en un trabajo destinado a imprenta.
No uses colores Lab o indexados
El modo de color Lab o el sistema de color indexado no son sistemas válidos
para impresión. Ni en prensas de litografía offset, ni en impresoras de
inyección de seis colores, ni en nada de nada. Nunca.
No uses colores directos salvo…
Los colores directos son el equivalente digital de tintas directas en imprenta.
Nunca debes usar o dejar colores directos salvo que hayas acordado su uso
previamente con el impresor.
Y nunca debes usar un color RGB, CMYK o indexado como color
directo.
Los colores CMYK no deben ir definidos como colores directos ni los colores
directos ir definidos como colores CMYK. Nunca.
En cualquier programa de este tipo, la forma de comprobar que no hay
ningún color definido indebido es irse al menú de impresión, elegir una
impresora PostScript y marcar entonces “separaciones”. Si vemos que entre
las planchas que se van a imprimir aparece alguna extra con un nombre de
color indebido (un “Pantone 200 CVC”, por ejemplo), es que se ha colado
algo.
Si estamos trabajando con colores directos, por el contrario, sólo deben
aparecer las planchas de los colores acordados. Si aparece una plancha de
cuatricromía (CMYK), es que hay algo mal definido o aplicado.
En esos casos, el trabajo deber ser examinado hasta corregir el error. No se
debe enviar. En caso de duda consultarnos.
Atente a la gama de colores imprimibles
Como diseñador gráfico, debes saber cuál es la gama de colores que el
sistema que has elegido es capaz de reproducir. Te sonará a obviedad, pero
son innumerables los diseñadores que usan cartas de color de tintas directas
Pantone para litografía offset en papel estucado para elegir como quedarán
sus colores al imprimir anuncios en papel prensa.
…por no hablar de los que eligen sus colores directamente sobre pantallas
sin calibrar usando valores RGB crudos.
Recuerde siempre: Los mismos valores cmyk o rgb no producen los mismos
resultados con tintas y papeles diferentes. Las frases como “El rojo A100% +
M100% es igual en todos lados” reflejan un error muy común entre
diseñadores.
Cuidado con las imágenes en blanco y negro, y de mapa de bits
No uses imágenes en blanco y negro con colores CMYK. Las imágenes con
negro de cuatricromía tienen una mayor riqueza de tono que las que son
simplemente en blanco y negro, pero son mucho más complicadas de
reproducir y debes saber qué valores hay que darles. No lo hagas sin
informarte antes. Y son mucho mas caros al imprimir, ya que necesitas 4
películas y 4 chapas para hacer algo que se puede hacer con una sola
película y una sola chapa.
En los programas que permiten definir muestras de color con nombre (Quark
Xpress, InDesign Illustrator, Freehand, Corel…etc) no debes dejar en las
paletas de colores aquellos que no hayan sido usados o que correspondan a
un modo de color inapropiado (colores directos en un trabajo CMYK, colores
RGB en un trabajo CMYK…). Debes limpiar la paleta de colores de todo color
‘con nombre’ (muestras) que no se use.
8 – Los objetos
En un documento sólo deben ir aquellos elementos necesarios para la
impresión. Cualquier otra cosa sobra. Elimina los objetos ocultos. Se deben
eliminar siempre las cajas vacías de Quark XPress o los trazados sin color ni
relleno de Illustrator y Corel (la excepción es cualquier trazado vació “de
posición”. Lo mismo sucede con elementos que se hayan “ocultado” (es decir
que no estén visibles) o con capas cuya visualización o impresión esté
cancelada.
Elimina los objetos fuera de las zonas imprimibles
No se deben dejar elementos sobrantes en los espacios de trabajo alrededor
de las páginas. Son una receta para el desastre y retrasan el tiempo de
proceso. Recorta los objetos que sobresalgan en exceso
No debes dejar ninguna caja o filete que sobresalga de la página más allá de
la sangre necesaria (usualmente 3 mm.). No debes dejar imágenes enormes
dentro de cajas reducidas. Procura ajustar la imagen a la caja que la contiene
lo más posible. Eso es aplicable también a las máscaras.
No dejes nunca que rebose texto
Nunca, nunca, nunca dejes que en una caja de texto rebose texto. Aunque
sean espacios en blanco. Aunque sea un simple salto de línea. Nunca es
nunca.
Elimina las hojas de maqueta no usadas
En QuarkXPress no conviene dejar esos elementos “fijos” como hojas de
maqueta no usadas.
Elimina las hojas de estilo no usadas
En aquellos programas que usen hojas de estilo es conveniente eliminar
aquellas que no estén aplicadas. Eso ayuda a evitar la referencia a colores o
fuentes indebidas.
Elimina las capas o canales no usadas u ocultas
En Photoshop, Ilustrator, o CorelDraw cualquier otro programa que admita
capas borra los que no intervienen de algún modo en la impresión.
No te olvides nunca de añadir las sangres necesarias
Cuando un trabajo que se va a imprimir se envía como páginas y lleva
colores o imágenes hasta los bordes (es decir: hasta la sangre), es
imprescindible añadir un margen de más con esos colores y esas imágenes,
que sobresalen de la página una cantidad mínima (usualmente 3 mm. por
cada lado).
Eso es así porque, una vez impresos, esos documentos pasan por una
máquina de cortar llamada guillotina que recorta los bordes de las páginas.
La guillotina es una máquina de precisión pero no de precisión ‘extrema’, por lo que
tiene un margen de error. Por eso no se deben dejar las imágenes y fondos de color
justo hasta el borde de la página, ya que podría quedar un reborde blanco.
La demasia sólo existe en aquellos márgenes que vayan a ser cortados. En las zonas
de lomo no existe La falta de la demasia necesaria es uno de los errores más
frecuentes en el envío de trabajos a imprenta.
Se considera que en impresión commercial estándar (offset y similares) el espacio de
sangre o cortesía que se debe dejar es de 3 mm, pero hay casos en los que es
conveniente dejar algo más. Por eso, en caso de duda es conveniente consultarlo con
el impresor.
Por las mismas, tampoco es conveniente situar elementos críticos para el
diseño cerca de los bordes de corte o de las zonas de plegado, ya que se
verán afectados por ellos. En impresión ‘normal’ (una revista, por ejemplo), un
margen de seguridad razonable antes de los bordes es de 5 mm. Más cerca
de los cortes, se corre el riesgo de que la guillotina o el plegado deteriore el
elemento.
En otros tipos de impresión, el margen puede ser mayor o menor. Consúltalo
si quieres colocar elementos muy al borde.
Comprueba los efectos de transparencia y superposición
Cuando tengas dudas, acopla (flatten) aquellos efectos de transparencias y
similares que hayas incluido en tu documento. Ten en cuenta que esto puede
perjudicarlo o alterarlo, así que si el impresor lo admite, no es obligatorio
hacerlo.
Lo que hace el acoplamiento (al menos en los programas de Adobe más
modernos) es partir aquellos elementos que contienen transparencias en
elementos más pequeños y poder eliminar así ese efecto. El fichero
resultante será comprensible para aparatos o programas más antiguos.
Acoplar no es lo mismo que interpretar (to rasterize). Ajusta los cuadros de
diálogo de tus programas para que los documentos se acoplen aplicando los
valores apropiados para imprenta.
La preparación del material y su envío
Adjunta una copia impresa del trabajo debidamente anotada
No hay nada peor que recibir un trabajo que sea “misterioso”, del que no
sepamos qué aspecto debe tener (y, a veces, qué tipo de fichero es). Y, si no
puedes enviar un papel impreso (aunque sea en blanco y negro. Es una mera
referencia), adjunta un documento PDF con un texto o un e-mail.
Un fichero ‘misterioso’ llamado “Afganistan”, ¿que será? ¿Una caricatura de
un talibán? ¿Un mapa político de Afganistán? ¿Tendrá indicadas las
carreteras y los ríos? ¿Se verá un indicador de escala? ¿Qué aspecto debe
tener la tipografía?… ¿Será un texto, será una fotografía? ¿Con qué
programa se abrirá?
Quien reciba el trabajo debe entenderlo con un simple golpe de vista. No des
nada por sobrentendido ni seas ambiguo. Al escribir anotaciones (con letra
clara y sin faltas de ortografía), Sé conciso y dí simplemente lo que quieres.
De nada vale luego decir “Hombre, yo es que quería decir…”
Por ejemplo; una anotación errónea: “Arreglar foto”. Una anotación más
correcta: “Aclarar sombras y + detalles en medios tonos”.
Debes marcar y agrupar bien todo. Las diapositivas de un tema, dentro de un
sobre marcado. Los CD-ROMS del trabajo, lo mismo. Y todo junto con
pruebas de impresora referenciadas, dentro de un sobre general marcado al
efecto.
Se ordenado y limpio con el material que entregas
Las páginas deben ir ordenadas. Los ficheros dentro del CD-ROM deben ir
ordenados en carpetas lógicas (ni todo revuelto ni ocho mil carpetas unas
dentro de otras).
El material físico (diapositivas, fotografías de papel, originales de mano, etc…
debe ir bien marcado (a qué publicación o trabajo pertenecen, protegido
contra el deterioro y con las indicaciones necesarias para su reproducción
adecuada.
Pon extensiones a los ficheros y evita los nombres excesivamente largos
Aunque trabajes en un sistema como el Macintosh clásico, que no las
necesita, es muy conveniente añadirlas por dos razones:
1. Hay sistemas (como Windows) que identifican los ficheros sólo
por la presencia de la extensión.
2. Los usarios de esos sistemas (y muchos de Mac) identifican un
fichero de un golpe de vista sólo con ver la extensión que tienen.
Como guía, aquí tienes las principales extensiones en ficheros de diseño
gráfico (sólo se incluyen algunas de ficheros ‘de apoyo’).
No envíes ficheros ‘problemáticos’
Cualquier fichero que te dé problemas, se los dará a la fotomecánica. Si
envías uno así con la idea de pasar la bola al siguiente, no es una buena
idea. Si un documento produce un error PostScript al imprimir es muy posible
que también le ocurra al impresor. Soluciónalo.
No envies nada innecesario o duplicado
No hay nada que confunda más a una persona que recibir un lote de cosas
sin distinguir lo necesario de lo que se envía por accidente o desidia. No
obligues al receptor a bucear entre mil ficheros y carpetas duplicadas o
innecesarias.
Puedes, en caso de duda, enviar dos versiones en formatos distintos. Por
ejemplo: Enviar todo en PDF pero adjuntar una carpeta con los documentos
originales de Quark XPress por si acaso. Pero entonces, avísa de ello y dí
que es cada cosa (“adjunto carpeta con los originales de Quark por si fuera
necesario”).
Comprueba los discos que envías
Siempre, siempre, siempre comprueba que el disco que envías fuera se
puede abrir. Sácalo de tu computadora, vuelve a meterlo (en el lector de
CD_ROMs, la grabadora que lo hizo no vale) y abre un fichero cualquiera. Si
no lo haces siempre, algún día lo lamentarás.
Deja un teléfono o dirección de contacto.
Con todos tus trabajos asegúrate siempre de que va una identificación de qué
trabajo es, de quién lo ha hecho y de cómo contactar con esa persona. Eres
un profesional, prepárate unas etiquetas.
Atente a los términos del servicio contratado
No debes pedir algo que no contrataste… y esperar que te lo hagan sin
cobrar, que te lo hagan bien o, siquiera, que te lo hagan.
Cualquier trabajo que suponga sobrecarga de trabajo para los que reciben es
fácil que sea añadido a la factura. Si no quieres que eso ocurra, incluye en los
términos previos que deben avisarte para cualquier cambio o imprevisto que
pueda surgir y que no debe proseguirse con el trabajo si no es así.
De ahí la necesidad de proporcionar un contacto claro y conciso.
…Y haz que tu cliente se atenga contigo a los términos del servicio
Cuando entregues al cliente las pruebas que hayas acordado, verás que las
pruebas de textos (donde se deben ver los errores) se convierten en “Ah, sí.
Queda muy bien”, y que las pruebas de color se convierten en pruebas de
corrección de texto y que… ¿Para qué seguir?
Por eso, cuando le entregues al cliente las pruebas, pídele que firme un “leido
y conforme” con fecha. En el caso de pruebas de color, te diría incluso que
pongas por detrás un sello de “Visto y conforme, el cliente:” en el margen
fuera de las páginas.
A algunos, esto puede ponerles un poco tensos. Explícaselo. Se amable pero
firme. Verás como las pruebas empiezan a mirarse con seriedad y verdadera
atención.
Puedes elegir no hacerlo, obviamente, pero el ahorro de tiempo y dinero que
puede suponer esto para ambas partes es a veces notable.